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COLECCIÓN

El Museo conserva un acervo de casi 100 mil piezas dividido en seis curadurías: pintura, escultura, dibujo, grabado y estampa;  numismática; documentos históricos y banderas;  tecnología y armas; indumentaria y accesorios; y mobiliario y enseres domésticos.

En sus seis decenios de existencia, el Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec  ha apoyado la creación de otros museos nacionales y los de diversos estados de la República mediante la cesión de diversos objetos –patrimonio histórico de los mexicanos bajo el resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Al mismo tiempo, no ha dejado de adquirir piezas para sus colecciones, de manera que hoy su acervo se acerca a las 100 mil piezas. Una parte se muestra en sus salas de exhibición permanente y temporales, mientras que otra se conserva en los depósitos de colecciones, donde para su estudio se han organizado en las siguientes curadurías:


1. Pintura, escultura, dibujo, grabado y estampa
2. Numismática
3. Documentos históricos y banderas
4. Tecnología y armas
5. Indumentaria y accesorios
6. Mobiliario y enseres domésticos 

El Museo Nacional de Historia es heredero del antiguo Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía que funcionó en la calle de Moneda número 13, en el centro de la ciudad de México, desde 1910. Al fundarse el Instituto Nacional de Antropología e Historia en 1939 se dispuso también la creación de un nuevo museo, y las colecciones que formaban los departamentos de Historia y Etnografía Colonial y Moderna pasaron a ser parte de la exhibición del Castillo de Chapultepec.  


El viejo Museo había derivado, a su vez, del Museo Nacional creado durante el gobierno de Guadalupe Victoria en 1825, ubicado en unos salones de la Universidad, de donde se trasladó, por disposición de Maximiliano de Habsburgo en 1865, al edificio que había ocupado la Casa de Moneda, a un costado del Palacio Nacional. 


Si bien las colecciones históricas eran escasas hacia el decenio de 1880, poco a poco se incrementaron con la adquisición de objetos relacionados con los acontecimientos y héroes de la Patria. Por ejemplo, antes de finalizar el siglo XIX dicho Museo contaba con el conjunto de pinturas de los virreyes, el retrato escultórico de Miguel Hidalgo y Costilla, la casaca militar de Vicente Guerrero, el bastón de mando de Agustín de Iturbide, un traje, anteojos y diversas coronas metálicas de Benito Juárez, y la vajilla de plata Christofle de Maximiliano de Habsburgo. 


La institución aumentó su acervo con las piezas adquiridas durante las Fiestas del Primer Centenario de la Independencia de México: casacas y accesorios militares, chaquetas, un ornamento religioso y el retrato de José María Morelos y Pavón, así como las llaves de la ciudad de México, objetos devueltos por España y Francia; la pila en la que Miguel Hidalgo y Costilla fue bautizado, traída desde Cuitzeo de los Naranjos, Guanajuato, y el confesionario enviado desde el pueblo de Dolores. Del Museo Nacional de Artillería –que se creó durante el porfirismo y cerró en 1914– llegaron a las colecciones históricas armas, banderas y uniformes militares. Conviene señalar que hacia 1924 sólo el acervo de monedas ascendía a 18 mil piezas de oro, plata y cobre. 


Pero la mayor parte de las colecciones que el Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía conservaba en el Departamento de Etnografía Colonial y Moderna provenía de dos grandes lotes: el del militar Martín Espino Barros y el del empresario minero Ramón Alcázar. El primero fue el más grande: 60 369 piezas, entre las que se encontraban monedas, medallas, cruces, relicarios, insignias, condecoraciones, eslabones, chapas, llaves, dechados, peinetas, tinteros, portaplumas, abanicos, hebillas, candeleros, espuelas, frenos, despabiladeras, pipas, baúles, papeleras, floreros, bacías, macetas, botones y aplicaciones militares. Con esta adquisición el antiguo Museo pudo formar el Departamento de Arte Industrial Retrospectivo, creado por decreto en el año 1908, que luego recibió el nombre de Artes Menores y después de Etnografía Colonial y Moderna. 


El segundo lote ingresó al establecimiento en 1917 y desde entonces se conoce como “Colección Alcázar”; la integraban más de 7 233 piezas de la época virreinal y el siglo XIX: abanicos, dechados, armas, relojes antiguos de todo tipo, condecoraciones, medallas, muebles, tabaqueras, pureras, cigarreras, cerilleras, eslabones, bomboneras, alhajeros, sellos, esculturas, peinetas, gran diversidad de alhajas (aretes, anillos, pulseras, prendedores que formaban aderezos y medios aderezos), pinturas y muchos otros objetos de marfil, porcelana, talavera, bronce y metal esmaltado.

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